La actuación política de los israelitas JOSÉ, DANIEL y ESTER
- Francisco Acevedo Hernández
- Dec 20, 2018
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Updated: Dec 20, 2018
Muy a menudo para justificar la actuación de los cristianos o de líderes cristianos en la política, se traen los ejemplos de algunos israelitas que entraron en su tiempo en el juego político. Es importante aclarar porqué esos personajes llegaron al poder político, cuál fue el propósito de Dios al permitir un desempeño político a algunos personajes bíblicos. JOSÉ, DANIEL y ESTER, entre otros, fueron personas escogidas por Dios para un propósito específico usando la política como estrategia. El propósito de Dios no fue llamar a la gestión política a algunos israelitas. Su propósito fundamental era proteger y liberar a su pueblo Israel que se encontraba en situaciones difíciles y en peligro de desaparecer. JOSÉ no se lanzó ni se ofreció de candidato a Faraón. A José lo llamó Faraón a gobernar y para pedirle consejos en la grave situación económica y social de Egipto (escasez y hambruna), considerando su don de interpretación de sueños, su inteligencia y su integridad moral. Faraón se lo dijo muy claro: “Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú” (Gen. 41: 40). ¿Te quedó claro, Joseíto? Sí, claro. Con la entrada de José al poder político, Dios tenía un propósito específico. Dice José a sus hermanos israelitas: “Dios me envió delante de vosotros para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación. Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto” (Gen. 45: 7-8). De manera que la entrada de José al escenario político fue una estrategia de Dios, según su propósito: liberar a su pueblo Israel. DANIEL es un caso parecido a José. El rey Nabucodonosor asciende políticamente a Daniel porque éste interpretó correctamente los sueños y visiones del rey. Daniel y sus amigos israelitas, eran de gran entendimiento y sabiduría quienes manifestaron una conducta íntegra y leal a Dios, igual que José. En Daniel se puede observar un plan profético para los gentiles y para Israel. Este segundo plan contiene el propósito de Dios para Daniel y para el pueblo hebreo. Daniel y sus amigos recibieron buenos puestos al servicio del rey pero Daniel nunca aspiró a ser rey como José no aspiró a ser faraón. El ángel Gabriel reveló a Daniel que Israel un día volvería a su territorio después de su período de cautiverio (Israel estuvo cautivo 70 años en Babilonia). Uno de los propósitos de la actuación de Daniel es demostrar que Dios es Señor Soberano sobre toda la historia, sobre toda la tierra, y que no abandona a su pueblo Israel aunque el cautiverio significó una gran prueba de 70 años. Hay dos propósitos en la gestión política de Daniel: motivar el futuro de Israel e infundir esperanza al pueblo judío en medio de la opresión y liberar al pueblo hebreo de la cautividad de Babilonia y regresarlo a su territorio original de Israel. ESTER llegó a ser reina del Imperio Persa no porque ella lo deseó. Dios permitió que Ester fuera reina (esposa del rey Asuero) con el propósito de realizar una gestión liberadora para el pueblo hebreo de las acciones maléficas de Amán (Primer Ministro del rey Asuero) hacia Israel. Este Amán hizo que el rey firmara un edicto de destrucción contra los israelitas. Por intervención de Mardoqueo, primo de Ester y quien la adoptó como hija. Ester hizo que el rey Asuero dictase otro decreto en favor de los judíos y así Dios salvó de una masacre y exterminio a Israel, su pueblo escogido. Ese fue el propósito por el cual Ester fue elegida reina. He ahí, pues, las razones por las cuales JOSÉ, DANIEL y ESTER actuaron en política. Así que, mi muy apreciado ministro de Dios (apóstol, profeta, evangelista, pastor, maestro), mi muy querido líder evangélico, NO me saques un texto bíblico de su contexto para aplicarlo a otro contexto. Recuerda el dicho popular evangélico: sacar un texto fuera de su contexto es un pretexto. Tomar estos personajes bíblicos que significaron un propósito de Dios para su tiempo con el fin de justificar la entrada al juego político hoy, sencillamente no aplica. No eres un actor político, aunque puedes aconsejar a líderes políticos. Eres un hombre de Dios para predicar el Evangelio y edificar la Iglesia de Jesucristo.
Francisco ACEVEDO. Maturín, Abril del 2018.

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